A.S.M.R

A.S.M.R. Eurythenes plasticus

A propósito de temas de actualidad en bacteriología, medios de comunicación, pandemia y artefactos tecnológicos. Es momento de recordar uno de los más remotos mensajes de la enseñanza tradicional, aquel tiempo en que la escuela insistía por la separación de lo natural y artificial, refiriendo lo primero como todo aquello que no ha sido intervenido por la humanidad, y lo segundo como toda aquella construcción que ha pasado por la mano del hombre.

Sin embargo, revoluciones industriales y tecnológicas han hecho que tales categorías de natural y artificial sean cada vez más confusas. Recordemos por ejemplo, el aumento actual de procedimientos técnicos interviniendo el paisaje, especies y alimentos; de otra parte, la creación de artefactos con insumos orgánicos, desembocando en desarrollos biotecnológicos. Así como el impacto del medio ambiente debido a desechos artificiales y tóxicos, como lo demuestran las recientes investigaciones científicas del Programa Marino de WWF Alemania, describiendo al Eurythenes Plasticus como la primera especie en lo profundo del mar con partículas de plástico dentro de su composición biológica.

¿Qué tendrá para enseñar hoy día la escuela acerca de lo natural versus lo artificial? Justo cuando un fenómeno vírico como la actual pandemia ha impactado no solo la mirada de la humanidad, sino también la manera corporal de relacionarse con las materias y sus diversas superficies.

Hoy día, suspenso, paranoia, especulación y fantasía son la expresión de nuestras limitaciones perceptuales como especie humana, debido a la nanoescala de un virus; sin embargo, como si se tratara de una nueva sensibilidad nos vemos alertados por lo “invisible”, gracias a una materia microbiana.